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¡Escucha en línea! Comentarios en audio de cada proverbio de Salomón.
1
1:1 Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.
2
1:2 Para entender sabiduría y doctrina, para conocer razones prudentes.
3
1:3 Para recibir el consejo de prudencia, justicia, juicio y equidad.
4
1:4 Para dar sagacidad a los simples, y a los jóvenes inteligencia y cordura.
5
1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo.
6
1:6 Para entender proverbio y declaración, palabras de sabios, y sus dichos profundos.
7
1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
8
1:8 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre.
9
1:9 Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello.
10
1:10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas.
11
1:11 Si dijeren: Ven con nosotros; pongamos asechanzas para derramar sangre, acechemos sin motivo al inocente.
12
1:12 Los tragaremos vivos como el Seol, y enteros, como los que caen en un abismo.
13
1:13 Hallaremos riquezas de toda clase, llenaremos nuestras casas de despojos.
14
1:14 Echa tu suerte entre nosotros; tengamos todos una bolsa.
15
1:15 Hijo mío, no andes en camino con ellos. Aparta tu pie de sus veredas.
16
1:16 Porque sus pies corren hacia el mal, y van presurosos a derramar sangre.
17
1:17 Porque en vano se tenderá la red ante los ojos de toda ave.
18
1:18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas, y a sus almas tienden lazo.
19
1:19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, la cual quita la vida de sus poseedores.
20
1:20 La sabiduría clama en las calles, alza su voz en las plazas.
21
1:21 Clama en los principales lugares de reunión; en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.
22
1:22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los insensatos aborrecerán la ciencia?
23
1:23 Volveos a mi reprensión; he aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras.
24
1:24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese.
25
1:25 Sino que desechasteis todo consejo mío y mi reprensión no quisisteis.
26
1:26 También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis.
27
1:27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
28
1:28 Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán.
29
1:29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová.
30
1:30 Ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía.
31
1:31 Comerán del fruto de su camino, y serán hastiados de sus propios consejos.
32
1:32 Porque el desvío de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará a perder.
33
1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal.
34
2:1 Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti.
35
2:2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinares tu corazón a la prudencia.
36
2:3 Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz.
37
2:4 Si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros.
38
2:5 Entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios.
39
2:6 Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
40
2:7 Él provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente.
41
2:8 Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos.
42
2:9 Entonces entenderás justicia, juicio y equidad, y todo buen camino.
43
2:10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere grata a tu alma.
44
2:11 La discreción te guardará; te preservará la inteligencia.
45
2:12 Para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades.
46
2:13 Que dejan los caminos derechos, para andar por sendas tenebrosas.
47
2:14 Que se alegran haciendo el mal, que se huelgan en las perversidades del vicio.
48
2:15 Cuyas veredas son torcidas, y torcidos sus caminos.
49
2:16 Serás librado de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras.
50
2:17 La cual abandona al compañero de su juventud, y se olvida del pacto de su Dios.
51
2:18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, y sus veredas hacia los muertos.
52
2:19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán, ni seguirán otra vez los senderos de la vida.
53
2:20 Así andarás por el camino de los buenos, y seguirás las veredas de los justos.
54
2:21 Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella.
55
2:22 Mas los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán de ella desarraigados.
56
3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos.
57
3:2 Porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán.
58
3:3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón.
59
3:4 Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres.
60
3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.
61
3:6 Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
62
3:7 No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal.
63
3:8 Porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.
64
3:9 Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos.
65
3:10 Y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto.
66
3:11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección.
67
3:12 Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.
68
3:13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia.
69
3:14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino.
70
3:15 Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.
71
3:16 Largura de días está en su mano derecha; en su izquierda, riquezas y honra.
72
3:17 Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz.
73
3:18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, y bienaventurados son los que la retienen.
74
3:19 Jehová con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con inteligencia.
75
3:20 Con su ciencia los abismos fueron divididos, y destilan rocío los cielos.
76
3:21 Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; guarda la ley y el consejo.
77
3:22 Y serán vida a tu alma, y gracia a tu cuello.
78
3:23 Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará.
79
3:24 Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás, y tu sueño será grato.
80
3:25 No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere.
81
3:26 Porque Jehová será tu confianza, y él preservará tu pie de quedar preso.
82
3:27 No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo.
83
3:28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, y mañana te daré, cuando tienes contigo qué darle.
84
3:29 No intentes mal contra tu prójimo que habita confiado junto a ti.
85
3:30 No tengas pleito con nadie sin razón, si no te han hecho agravio.
86
3:31 No envidies al hombre injusto, ni escojas ninguno de sus caminos.
87
3:32 Porque Jehová abomina al perverso; mas su comunión íntima es con los justos.
88
3:33 La maldición de Jehová está en la casa del impío, pero bendecirá la morada de los justos.
89
3:34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, y a los humildes dará gracia.
90
3:35 Los sabios heredarán honra, mas los necios llevarán ignominia.
91
4:1 Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que conozcáis cordura.
92
4:2 Porque os doy buena enseñanza; no desamparéis mi ley.
93
4:3 Porque yo también fui hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre.
94
4:4 Y él me enseñaba, y me decía: retenga tu corazón mis razones, guarda mis mandamientos, y vivirás.
95
4:5 Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las razones de mi boca.
96
4:6 No la dejes, y ella te guardará; ámala, y te conservará.
97
4:7 Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia.
98
4:8 Engrandécela, y ella te engrandecerá; ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado.
99
4:9 Adorno de gracia dará a tu cabeza; corona de hermosura te entregará.
100
4:10 Oye, hijo mío, y recibe mis razones, y se te multiplicarán años de vida.
101
4:11 Por el camino de la sabiduría te he encaminado, y por veredas derechas te he hecho andar.
102
4:12 Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos, y si corrieres, no tropezarás.
103
4:13 Retén el consejo, no lo dejes; guárdalo, porque eso es tu vida.
104
4:14 No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos.
105
4:15 Déjala, no pases por ella; apártate de ella, pasa.
106
4:16 Porque no duermen ellos si no han hecho mal, y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno.
107
4:17 Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos.
108
4:18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.
109
4:19 El camino de los impíos es como la oscuridad; no saben en qué tropiezan.
110
4:20 Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones.
111
4:21 No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón.
112
4:22 Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo.
113
4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.
114
4:24 Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios.
115
4:25 Tus ojos miren lo recto, y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
116
4:26 Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos.
117
4:27 No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal.
118
5:1 Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu oído.
119
5:2 Para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
120
5:3 Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceite.
121
5:4 Mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos.
122
5:5 Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al Seol.
123
5:6 Sus caminos son inestables; no los conocerás, si no considerares el camino de vida.
124
5:7 Ahora pues, hijos, oídme, y no os apartéis de las razones de mi boca.
125
5:8 Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa.
126
5:9 Para que no des a los extraños tu honor, y tus años al cruel.
127
5:10 No sea que extraños se sacien de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño.
128
5:11 Y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo.
129
5:12 Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la reprensión.
130
5:13 No oí la voz de los que me instruían, y a los que me enseñaban no incliné mi oído!
131
5:14 Casi en todo mal he estado, en medio de la sociedad y de la congregación.
132
5:15 Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo.
133
5:16 ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, y tus corrientes de aguas por las plazas?
134
5:17 Sean para ti solo, y no para los extraños contigo.
135
5:18 Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud.
136
5:19 Como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.
137
5:20 ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, y abrazarás el seno de la extraña?
138
5:21 Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas.
139
5:22 Prenderán al impío sus propias iniquidades, y retenido será con las cuerdas de su pecado.
140
5:23 Él morirá por falta de corrección, y errará por lo inmenso de su locura.
141
6:1 Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño.
142
6:2 Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.
143
6:3 Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en la mano de tu prójimo; ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.
144
6:4 No des sueño a tus ojos, ni a tus párpados adormecimiento.
145
6:5 Escápate como gacela de la mano del cazador, y como ave de la mano del que arma lazos.
146
6:6 Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio.
147
6:7 La cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor.
148
6:8 Prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.
149
6:9 Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?
150
6:10 Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo.
151
6:11 Así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado.
152
6:12 El hombre malo, el hombre depravado, es el que anda en perversidad de boca.
153
6:13 Que guiña los ojos, que habla con los pies, que hace señas con los dedos.
154
6:14 Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo; siembra las discordias.
155
6:15 Por tanto, su calamidad vendrá de repente; súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.
156
6:16 Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma.
157
6:17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente.
158
6:18 El corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal.
159
6:19 El testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.
160
6:20 Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre.
161
6:21 Átalos siempre en tu corazón, enlázalos a tu cuello.
162
6:22 Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán; hablarán contigo cuando despiertes.
163
6:23 Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen.
164
6:24 Para que te guarden de la mala mujer, de la blandura de la lengua de la mujer extraña.
165
6:25 No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos.
166
6:26 Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan; y la mujer caza la preciosa alma del varón.
167
6:27 ¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan?
168
6:28 ¿Andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen?
169
6:29 Así es el que se llega a la mujer de su prójimo; no quedará impune ninguno que la tocare.
170
6:30 No tienen en poco al ladrón si hurta para saciar su apetito cuando tiene hambre.
171
6:31 Pero si es sorprendido, pagará siete veces; entregará todo el haber de su casa.
172
6:32 Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento; corrompe su alma el que tal hace.
173
6:33 Heridas y vergüenza hallará, y su afrenta nunca será borrada.
174
6:34 Porque los celos son el furor del hombre, y no perdonará en el día de la venganza.
175
6:35 No aceptará ningún rescate, ni querrá perdonar, aunque multipliques los dones.
176
7:1 Hijo mío, guarda mis razones, y atesora contigo mis mandamientos.
177
7:2 Guarda mis mandamientos y vivirás, y mi ley como las niñas de tus ojos.
178
7:3 Lígalos a tus dedos; escríbelos en la tabla de tu corazón.
179
7:4 Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, y a la inteligencia llama parienta.
180
7:5 Para que te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que ablanda sus palabras.
181
7:6 Porque mirando yo por la ventana de mi casa, por mi celosía.
182
7:7 Vi entre los simples, consideré entre los jóvenes, a un joven falto de entendimiento.
183
7:8 El cual pasaba por la calle, junto a la esquina, e iba camino a la casa de ella.
184
7:9 A la tarde del día, cuando ya oscurecía, en la oscuridad y tinieblas de la noche.
185
7:10 Cuando he aquí, una mujer le sale al encuentro, con atavío de ramera y astuta de corazón.
186
7:11 Alborotadora y rencillosa, sus pies no pueden estar en casa.
187
7:12 Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas, acechando por todas las esquinas.
188
7:13 Se asió de él, y le besó. Con semblante descarado le dijo.
189
7:14 Sacrificios de paz había prometido, hoy he pagado mis votos.
190
7:15 Por tanto, he salido a encontrarte, buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado.
191
7:16 He adornado mi cama con colchas recamadas con cordoncillo de Egipto.
192
7:17 He perfumado mi cámara con mirra, áloes y canela.
193
7:18 Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana; Alegrémonos en amores.
194
7:19 Porque el marido no está en casa; se ha ido a un largo viaje.
195
7:20 La bolsa de dinero llevó en su mano; El día señalado volverá a su casa.
196
7:21 Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras, le obligó con la zalamería de sus labios.
197
7:22 Al punto se marchó tras ella, Como va el buey al degolladero, Y como el necio a las prisiones para ser castigado.
198
7:23 Como el ave que se apresura a la red, y no sabe que es contra su vida, hasta que la saeta traspasa su corazón.
199
7:24 Ahora pues, hijos, oídme, y estad atentos a las razones de mi boca.
200
7:25 No se aparte tu corazón a sus caminos; no yerres en sus veredas.
201
7:26 Porque a muchos ha hecho caer heridos, Y aun los más fuertes han sido muertos por ella.
202
7:27 Camino al Seol es su casa, que conduce a las cámaras de la muerte.
203
8:1 ¿No clama la sabiduría, y da su voz la inteligencia?
204
8:2 En las alturas junto al camino, A las encrucijadas de las veredas se para.
205
8:3 En el lugar de las puertas, a la entrada de la ciudad, A la entrada de las puertas da voces.
206
8:4 Oh hombres, a vosotros clamo; dirijo mi voz a los hijos de los hombres.
207
8:5 Entended, oh simples, discreción; y vosotros, necios, entrad en cordura.
208
8:6 Oíd, porque hablaré cosas excelentes, Y abriré mis labios para cosas rectas.
209
8:7 Porque mi boca hablará verdad, Y la impiedad abominan mis labios.
210
8:8 Justas son todas las razones de mi boca; no hay en ellas cosa perversa ni torcida.
211
8:9 Todas ellas son rectas al que entiende, y razonables a los que han hallado sabiduría.
212
8:10 Recibid mi enseñanza, y no plata; y ciencia antes que el oro escogido.
213
8:11 Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.
214
8:12 Yo, la sabiduría, habito con la cordura, y hallo la ciencia de los consejos.
215
8:13 El temor de Jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco.
216
8:14 Conmigo está el consejo y el buen juicio; yo soy la inteligencia; mío es el poder.
217
8:15 Por mí reinan los reyes, y los príncipes determinan justicia.
218
8:16 Por mí dominan los príncipes, Y todos los gobernadores juzgan la tierra.
219
8:17 Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan.
220
8:18 Las riquezas y la honra están conmigo; Riquezas duraderas, y justicia.
221
8:19 Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; Y mi rédito mejor que la plata escogida.
222
8:20 Por vereda de justicia guiaré, por en medio de sendas de juicio.
223
8:21 Para hacer que los que me aman tengan su heredad, Y que yo llene sus tesoros.
224
8:22 Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras.
225
8:23 Eternamente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra.
226
8:24 Antes de los abismos fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.
227
8:25 Antes que los montes fuesen formados, antes de los collados, ya había sido yo engendrada.
228
8:26 No había aún hecho la tierra, ni los campos, Ni el principio del polvo del mundo.
229
8:27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo.
230
8:28 Cuando afirmaba los cielos arriba, cuando afirmaba las fuentes del abismo.
231
8:29 Cuando ponía al mar su estatuto, para que las aguas no traspasasen su mandamiento; cuando establecía los fundamentos de la tierra.
232
8:30 Con él estaba yo ordenándolo todo, Y era su delicia de día en día, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.
233
8:31 Me regocijo en la parte habitable de su tierra; y mis delicias son con los hijos de los hombres.
234
8:32 Ahora, pues, hijos, oídme, y bienaventurados los que guardan mis caminos.
235
8:33 Atended el consejo, y sed sabios, y no lo menospreciéis.
236
8:34 Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, aguardando a los postes de mis puertas.
237
8:35 Porque el que me halle, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová.
238
8:36 Mas el que peca contra mí, defrauda su alma; todos los que me aborrecen aman la muerte.
239
9:1 La sabiduría edificó su casa, labró sus siete columnas.
240
9:2 Mató sus víctimas, mezcló su vino, y puso su mesa.
241
9:3 Envió sus criadas; Sobre lo más alto de la ciudad clamó.
242
9:4 Dice a cualquier simple: Ven acá. A los faltos de cordura dice.
243
9:5 Venid, comed mi pan, y bebed del vino que yo he mezclado.
244
9:6 Dejad las simplezas, y vivid, Y andad por el camino de la inteligencia.
245
9:7 El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta; el que reprende al impío, se atrae mancha.
246
9:8 No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; corrige al sabio, y te amará.
247
9:9 Da al sabio, y será más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber.
248
9:10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
249
9:11 Porque por mí se aumentarán tus días, y años de vida se te añadirán.
250
9:12 Si fueres sabio, para ti lo serás; y si fueres escarnecedor, pagarás tú solo.
251
9:13 La mujer insensata es alborotadora; es simple e ignorante.
252
9:14 Se sienta en una silla a la puerta de su casa, en los lugares altos de la ciudad.
253
9:15 Para llamar a los que pasan por el camino, que van por sus caminos derechos.
254
9:16 Dice a cualquier simple: Ven acá. A los faltos de cordura dijo.
255
9:17 Las aguas hurtadas son dulces, y el pan comido en oculto es sabroso.
256
9:18 Y no saben que allí están los muertos; Que sus convidados están en lo profundo del Seol.
257
10:1 Los proverbios de Salomón. El hijo sabio alegra al padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre.
258
10:2 Los tesoros de maldad no serán de provecho; Mas la justicia libra de muerte.
259
10:3 Jehová no dejará padecer hambre al justo; mas la iniquidad lanzará a los impíos.
260
10:4 La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.
261
10:5 El que recoge en el verano es hombre entendido; El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.
262
10:6 Hay bendiciones sobre la cabeza del justo; pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
263
10:7 La memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá.
264
10:8 El sabio de corazón recibirá los mandamientos; mas el necio de labios caerá.
265
10:9 El que camina en integridad anda confiado; mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.
266
10:10 El que guiña el ojo acarrea tristeza; Y el necio de labios será castigado.
267
10:11 Manantial de vida es la boca del justo; pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
268
10:12 El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas.
269
10:13 En los labios del prudente se halla sabiduría; mas la vara es para las espaldas del falto de cordura.
270
10:14 Los sabios guardan la sabiduría; Mas la boca del necio es calamidad cercana.
271
10:15 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada; Y el desmayo de los pobres es su pobreza.
272
10:16 La obra del justo es para vida; Mas el fruto del impío es para pecado.
273
10:17 Camino a la vida es guardar la instrucción; pero quien desecha la reprensión, yerra.
274
10:18 El que encubre el odio es de labios mentirosos; Y el que propaga calumnia es necio.
275
10:19 En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.
276
10:20 Plata escogida es la lengua del justo; mas el corazón de los impíos es como nada.
277
10:21 Los labios del justo apacientan a muchos, mas los necios mueren por falta de entendimiento.
278
10:22 La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.
279
10:23 El hacer maldad es como una diversión al insensato; mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento.
280
10:24 Lo que el impío teme, eso le vendrá; pero a los justos les será dado lo que desean.
281
10:25 Como pasa el torbellino, así el malo no permanece; mas el justo permanece para siempre.
282
10:26 Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos, así es el perezoso a los que lo envían.
283
10:27 El temor de Jehová aumentará los días; mas los años de los impíos serán acortados.
284
10:28 La esperanza de los justos es alegría; mas la esperanza de los impíos perecerá.
285
10:29 El camino de Jehová es fortaleza al perfecto; pero es destrucción a los que hacen maldad.
286
10:30 El justo no será removido jamás; pero los impíos no habitarán la tierra.
287
10:31 La boca del justo producirá sabiduría; Mas la lengua perversa será cortada.
288
10:32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada; mas la boca de los impíos habla perversidades.
289
11:1 El peso falso es abominación a Jehová; Mas la pesa cabal le agrada.
290
11:2 Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes está la sabiduría.
291
11:3 La integridad de los rectos los encaminará; pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.
292
11:4 No aprovecharán las riquezas en el día de la ira; mas la justicia librará de muerte.
293
11:5 La justicia del perfecto enderezará su camino; mas el impío por su impiedad caerá.
294
11:6 La justicia de los rectos los librará; mas los pecadores serán atrapados en su pecado.
295
11:7 Cuando muere el hombre impío, perece su esperanza; y la expectación de los malos perecerá.
296
11:8 El justo es librado de la tribulación; mas el impío entra en lugar suyo.
297
11:9 El hipócrita con la boca daña a su prójimo; Mas los justos son librados con la sabiduría.
298
11:10 En el bien de los justos la ciudad se alegra; Mas cuando los impíos perecen hay fiesta.
299
11:11 Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; Mas por la boca de los impíos será trastornada.
300
11:12 El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo; Mas el hombre prudente calla.
301
11:13 El que anda en chismes descubre el secreto; mas el de espíritu fiel lo guarda todo.
302
11:14 Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; mas en la multitud de consejeros hay seguridad.
303
11:15 Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño; mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro.
304
11:16 La mujer agraciada tendrá honra, y los fuertes tendrán riquezas.
305
11:17 A su alma hace bien el hombre misericordioso; mas el cruel se atormenta a sí mismo.
306
11:18 El impío hace obra falsa; mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.
307
11:19 Como la justicia conduce a la vida, así el que sigue el mal lo hace para su muerte.
308
11:20 Abominación son a Jehová los perversos de corazón; Mas los perfectos de camino le son agradables.
309
11:21 Tarde o temprano, el malo será castigado; Mas la descendencia de los justos será librada.
310
11:22 Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa y apartada de razón.
311
11:23 El deseo de los justos es solamente el bien; mas la esperanza de los impíos es el enojo.
312
11:24 Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
313
11:25 El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.
314
11:26 Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá; pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende.
315
11:27 El que procura el bien buscará favor; mas al que busca el mal, este le vendrá.
316
11:28 El que confía en sus riquezas caerá; Mas los justos reverdecerán como ramas.
317
11:29 El que turba su casa heredará viento; y el necio será siervo del sabio de corazón.
318
11:30 El fruto del justo es árbol de vida; Y el que gana almas es sabio.
319
11:31 Ciertamente el justo será recompensado en la tierra ¡Cuánto más el impío y el pecador!
320
12:1 El que ama la instrucción ama la sabiduría; mas el que aborrece la reprensión es ignorante.
321
12:2 El bueno alcanzará favor de Jehová; mas él condenará al hombre de malos pensamientos.
322
12:3 El hombre no se afirmará por medio de la impiedad; mas la raíz de los justos no será removida.
323
12:4 La mujer virtuosa es corona de su marido; mas la mala, como carcoma en sus huesos.
324
12:5 Los pensamientos de los justos son rectitud; mas los consejos de los impíos, engaño.
325
12:6 Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar sangre; Mas la boca de los rectos los librará.
326
12:7 Dios trastornará a los impíos, y no serán más; pero la casa de los justos permanecerá firme.
327
12:8 Según su sabiduría es alabado el hombre; Mas el perverso de corazón será menospreciado.
328
12:9 Más vale el despreciado que tiene servidores, que el que se jacta, y carece de pan.
329
12:10 El justo cuida de la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel.
330
12:11 El que labra su tierra se saciará de pan; mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento.
331
12:12 Codicia el impío la red de los malvados; Mas la raíz de los justos dará fruto.
332
12:13 El impío es enredado en la prevaricación de sus labios; mas el justo saldrá de la tribulación.
333
12:14 El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; Y le será pagado según la obra de sus manos.
334
12:15 El camino del necio es derecho en su opinión; mas el que obedece al consejo es sabio.
335
12:16 El necio al punto da a conocer su ira; mas el que no hace caso de la injuria es prudente.
336
12:17 El que habla verdad declara justicia; mas el testigo mentiroso, engaño.
337
12:18 Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; mas la lengua de los sabios es medicina.
338
12:19 El labio veraz permanecerá para siempre; mas la lengua mentirosa solo por un momento.
339
12:20 Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; pero alegría en el de los que piensan el bien.
340
12:21 Ninguna adversidad acontecerá al justo; mas los impíos serán colmados de males.
341
12:22 Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento.
342
12:23 El hombre cuerdo encubre su saber; Mas el corazón de los necios publica la necedad.
343
12:24 La mano de los diligentes señoreará; mas la negligencia será tributaria.
344
12:25 La congoja en el corazón del hombre lo abate; mas la buena palabra lo alegra.
345
12:26 El justo sirve de guía a su prójimo; Mas el camino de los impíos les hace errar.
346
12:27 El indolente ni aun asará lo que ha cazado; pero haber precioso del hombre es la diligencia.
347
12:28 En el camino de la justicia está la vida; y en sus caminos no hay muerte.
348
13:1 El hijo sabio recibe el consejo del padre; mas el burlador no escucha las reprensiones.
349
13:2 Del fruto de su boca el hombre comerá el bien; mas el alma de los prevaricadores hallará el mal.
350
13:3 El que guarda su boca guarda su alma; mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.
351
13:4 El alma del perezoso desea, y nada alcanza; mas el alma de los diligentes será prosperada.
352
13:5 El justo aborrece la palabra de mentira; mas el impío se hace odioso e infame.
353
13:6 La justicia guarda al de perfecto camino; Mas la impiedad trastornará al pecador.
354
13:7 Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.
355
13:8 El rescate de la vida del hombre está en sus riquezas; pero el pobre no oye censuras.
356
13:9 La luz de los justos se alegrará; mas se apagará la lámpara de los impíos.
357
13:10 Ciertamente la soberbia concebirá contienda; mas con los avisados está la sabiduría.
358
13:11 Las riquezas de vanidad disminuirán; pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta.
359
13:12 La esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido.
360
13:13 El que menosprecia el precepto perecerá por ello; mas el que teme el mandamiento será recompensado.
361
13:14 La ley del sabio es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte.
362
13:15 El buen entendimiento da gracia; mas el camino de los transgresores es duro.
363
13:16 Todo hombre prudente procede con sabiduría; mas el necio manifestará necedad.
364
13:17 El mal mensajero acarrea desgracia; Mas el mensajero fiel acarrea salud.
365
13:18 Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo; mas el que guarda la corrección recibirá honra.
366
13:19 El deseo cumplido regocija el alma; pero apartarse del mal es abominación a los necios.
367
13:20 El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado.
368
13:21 El mal perseguirá a los pecadores, Mas los justos serán premiados con el bien.
369
13:22 El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos; pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.
370
13:23 En el barbecho de los pobres hay mucho pan; mas se pierde por falta de juicio.
371
13:24 El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.
372
13:25 El justo come hasta saciar su alma; mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.
373
14:1 La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba.
374
14:2 El que camina en su rectitud teme a Jehová; mas el de caminos pervertidos lo menosprecia.
375
14:3 En la boca del necio está la vara de la soberbia; mas los labios de los sabios los guardarán.
376
14:4 Sin bueyes el granero está vacío; mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan.
377
14:5 El testigo verdadero no mentirá; mas el testigo falso hablará mentiras.
378
14:6 Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla; mas al hombre entendido la sabiduría le es fácil.
379
14:7 Vete de delante del hombre necio, Porque en él no hallarás labios de ciencia.
380
14:8 La ciencia del prudente está en entender su camino; Mas la indiscreción de los necios es engaño.
381
14:9 Los necios se mofan del pecado; mas entre los rectos hay buena voluntad.
382
14:10 El corazón conoce la amargura de su alma; Y extraño no se entremeterá en su alegría.
383
14:11 La casa de los impíos será asolada; pero florecerá la tienda de los rectos.
384
14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.
385
14:13 Aun en la risa tendrá dolor el corazón; Y el término de la alegría es congoja.
386
14:14 De sus caminos será hastiado el necio de corazón; Pero el hombre de bien estará contento del suyo.
387
14:15 El simple todo lo cree; mas el avisado mira bien sus pasos.
388
14:16 El sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado.
389
14:17 El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido.
390
14:18 Los simples heredarán necedad; mas los prudentes se coronarán de sabiduría.
391
14:19 Los malos se inclinarán delante de los buenos, Y los impíos a las puertas del justo.
392
14:20 El pobre es odioso aun a su amigo; pero muchos son los que aman al rico.
393
14:21 Peca el que menosprecia a su prójimo; mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.
394
14:22 ¿No yerran los que piensan el mal? Misericordia y verdad alcanzarán los que piensan el bien.
395
14:23 En toda labor hay fruto; mas las vanas palabras de los labios empobrecen.
396
14:24 Las riquezas de los sabios son su corona; pero la insensatez de los necios es infatuación.
397
14:25 El testigo verdadero libra las almas; mas el engañoso hablará mentiras.
398
14:26 En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y esperanza tendrán sus hijos.
399
14:27 El temor de Jehová es manantial de vida Para apartarse de los lazos de la muerte.
400
14:28 En la multitud del pueblo está la gloria del rey; Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe.
401
14:29 El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.
402
14:30 El corazón apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos.
403
14:31 El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor; mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.
404
14:32 Por su maldad será lanzado el impío; Mas el justo en su muerte tiene esperanza.
405
14:33 En el corazón del prudente reposa la sabiduría; pero no es conocida en medio de los necios.
406
14:34 La justicia engrandece a la nación; Mas el pecado es afrenta de las naciones.
407
14:35 La benevolencia del rey es para con el servidor entendido; mas su enojo contra el que lo avergüenza.
408
15:1 La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.
409
15:2 La lengua de los sabios adornará la sabiduría; mas la boca de los necios hablará sandeces.
410
15:3 Los ojos de Jehová están en todo lugar, Mirando a los malos y a los buenos.
411
15:4 La lengua apacible es árbol de vida; Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.
412
15:5 El necio menosprecia el consejo de su padre; mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.
413
15:6 En la casa del justo hay gran provisión; pero turbación en las ganancias del impío.
414
15:7 La boca de los sabios esparce sabiduría; No así el corazón de los necios.
415
15:8 El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová; Mas la oración de los rectos es su gozo.
416
15:9 Abominación es a Jehová el camino del impío; mas él ama al que sigue justicia.
417
15:10 La reconvención es molesta al que deja el camino; y el que aborrece la corrección morirá.
418
15:11 El Seol y el Abadón están delante de Jehová. ¡Cuánto más los corazones de los hombres!
419
15:12 El escarnecedor no ama al que le reprende, Ni se junta con los sabios.
420
15:13 El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.
421
15:14 El corazón entendido busca la sabiduría; mas la boca de los necios se alimenta de necedades.
422
15:15 Todos los días del afligido son difíciles; mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.
423
15:16 Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación.
424
15:17 Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, que de buey engordado donde hay odio.
425
15:18 El hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.
426
15:19 El camino del perezoso es como seto de espinos; Mas la vereda de los rectos, como una calzada.
427
15:20 El hijo sabio alegra al padre; mas el hombre necio menosprecia a su madre.
428
15:21 La necedad es alegría al falto de entendimiento; mas el hombre entendido endereza sus pasos.
429
15:22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; mas en la multitud de consejeros se afirman.
430
15:23 El hombre se alegra con la respuesta de su boca; Y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!
431
15:24 El camino de la vida es hacia arriba al entendido, para apartarse del Seol abajo.
432
15:25 Jehová asolará la casa de los soberbios; pero afirmará la heredad de la viuda.
433
15:26 Abominación son a Jehová los pensamientos del malo; Mas las expresiones de los limpios son limpias.
434
15:27 Alborota su casa el codicioso; Mas el que aborrece el soborno vivirá.
435
15:28 El corazón del justo piensa para responder; mas la boca de los impíos derrama malas cosas.
436
15:29 Jehová está lejos de los impíos; pero él oye la oración de los justos.
437
15:30 La luz de los ojos alegra el corazón, y la buena nueva conforta los huesos.
438
15:31 El oído que escucha las amonestaciones de la vida, entre los sabios morará.
439
15:32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma; Mas el que escucha la corrección tiene entendimiento.
440
15:33 El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; Y a la honra precede la humildad.
441
16:1 Del hombre son las disposiciones del corazón; Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.
442
16:2 Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero Jehová pesa los espíritus.
443
16:3 Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
444
16:4 Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo.
445
16:5 Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune.
446
16:6 Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.
447
16:7 Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él.
448
16:8 Mejor es lo poco con justicia que la muchedumbre de frutos sin derecho.
449
16:9 El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos.
450
16:10 Oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca.
451
16:11 Peso y balanzas justas son de Jehová; obra suya son todas las pesas de la bolsa.
452
16:12 Abominación es a los reyes hacer impiedad, Porque con justicia será afirmado el trono.
453
16:13 Los labios justos son el contentamiento de los reyes, Y estos aman al que habla lo recto.
454
16:14 La ira del rey es mensajero de muerte; mas el hombre sabio la evitará.
455
16:15 En la alegría del rostro del rey está la vida, Y su benevolencia es como nube de lluvia tardía.
456
16:16 Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; y adquirir inteligencia vale más que la plata.
457
16:17 El camino de los rectos se aparta del mal; su vida guarda el que guarda su camino.
458
16:18 Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu.
459
16:19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes que repartir despojos con los soberbios.
460
16:20 El entendido en la palabra hallará el bien, Y el que confía en Jehová es bienaventurado.
461
16:21 El sabio de corazón es llamado prudente, y la dulzura de labios aumenta el saber.
462
16:22 Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee; Mas la erudición de los necios es necedad.
463
16:23 El corazón del sabio hace prudente su boca, y añade gracia a sus labios.
464
16:24 Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.
465
16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.
466
16:26 El alma del que trabaja, trabaja para sí, Porque su boca le estimula.
467
16:27 El hombre perverso cava en busca del mal, y en sus labios hay como llama de fuego.
468
16:28 El hombre perverso levanta contienda, y el chismoso aparta a los mejores amigos.
469
16:29 El hombre malo lisonjea a su prójimo, y le hace andar por camino no bueno.
470
16:30 Cierra sus ojos para pensar perversidades; Mueve sus labios, efectúa el mal.
471
16:31 Corona de honra es la vejez que se halla en el camino de justicia.
472
16:32 Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.
473
16:33 La suerte se echa en el regazo; Mas de Jehová es la decisión de ella.
474
17:1 Mejor es un bocado seco, y en paz, Que casa de contiendas llena de provisiones.
475
17:2 El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, y con los hermanos compartirá la herencia.
476
17:3 El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; pero Jehová prueba los corazones.
477
17:4 El malo está atento al labio inicuo; y el mentiroso escucha la lengua detractora.
478
17:5 El que escarnece al pobre afrenta a su Hacedor; y el que se alegra de la calamidad no quedará sin castigo.
479
17:6 Corona de los viejos son los nietos, Y la honra de los hijos, sus padres.
480
17:7 No conviene al necio la altilocuencia. ¡Cuánto menos al príncipe el labio mentiroso!
481
17:8 Piedra preciosa es el soborno para el que lo practica; adondequiera que se vuelve, halla prosperidad.
482
17:9 El que cubre la falta busca amistad; Mas el que la divulga, aparta al amigo.
483
17:10 La reprensión aprovecha al entendido, Más que cien azotes al necio.
484
17:11 El rebelde no busca sino el mal, Y mensajero cruel será enviado contra él.
485
17:12 Mejor es encontrarse con una osa a la cual han robado sus cachorros, que con un fatuo en su necedad.
486
17:13 El que da mal por bien, no se apartará el mal de su casa.
487
17:14 El que comienza la discordia es como quien suelta las aguas; deja, pues, la contienda, antes que se enrede.
488
17:15 El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación a Jehová.
489
17:16 ¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría, no teniendo entendimiento?
490
17:17 En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.
491
17:18 El hombre falto de entendimiento presta fianzas, Y sale por fiador en presencia de su amigo.
492
17:19 El que ama la disputa, ama la transgresión; y el que abre demasiado la puerta busca su ruina.
493
17:20 El perverso de corazón nunca hallará el bien, Y el que revuelve con su lengua caerá en el mal.
494
17:21 El que engendra al insensato, para su tristeza lo engendra; y el padre del necio no se alegrará.
495
17:22 El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.
496
17:23 El impío toma soborno del seno para pervertir las sendas de la justicia.
497
17:24 En el rostro del entendido aparece la sabiduría; mas los ojos del necio vagan hasta el extremo de la tierra.
498
17:25 El hijo necio es pesadumbre de su padre, y amargura a la que lo dio a luz.
499
17:26 Ciertamente no es bueno condenar al justo, ni herir a los nobles que hacen lo recto.
500
17:27 El que ahorra sus palabras tiene sabiduría; de espíritu prudente es el hombre entendido.
501
17:28 Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio; el que cierra sus labios es entendido.
502
18:1 Su deseo busca el que se desvía, Y se entremete en todo negocio.
503
18:2 No toma placer el necio en la inteligencia, Sino en que su corazón se descubra.
504
18:3 Cuando viene el impío, viene también el menosprecio, y con el deshonrador la afrenta.
505
18:4 Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; y arroyo que rebosa, la fuente de la sabiduría.
506
18:5 Tener respeto a la persona del impío, para pervertir el derecho del justo, no es bueno.
507
18:6 Los labios del necio traen contienda; y su boca los azotes llama.
508
18:7 La boca del necio es quebrantamiento para sí, y sus labios son lazos para su alma.
509
18:8 Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran hasta las entrañas.
510
18:9 También el que es negligente en su trabajo es hermano del hombre disipador.
511
18:10 Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado.
512
18:11 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, y como un muro alto en su imaginación.
513
18:12 Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, y antes de la honra es el abatimiento.
514
18:13 Al que responde palabra antes de oír, le es fatuidad y oprobio.
515
18:14 El ánimo del hombre soportará su enfermedad; Mas ¿quién soportará al ánimo angustiado?
516
18:15 El corazón del entendido adquiere sabiduría; y el oído de los sabios busca la ciencia.
517
18:16 La dádiva del hombre le ensancha el camino y le lleva delante de los grandes.
518
18:17 Justo parece el primero que aboga por su causa; pero viene su adversario, y le descubre.
519
18:18 La suerte pone fin a los pleitos, y decide entre los poderosos.
520
18:19 El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte, y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar.
521
18:20 Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios.
522
18:21 La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.
523
18:22 El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová.
524
18:23 El pobre habla con ruegos, mas el rico responde durezas.
525
18:24 El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano.
526
19:1 Mejor es el pobre que camina en integridad, que el de perversos labios y fatuo.
527
19:2 El alma sin ciencia no es buena, Y aquel que se apresura con los pies, peca.
528
19:3 La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón.
529
19:4 Las riquezas traen muchos amigos; mas el pobre es apartado de su amigo.
530
19:5 El testigo falso no quedará sin castigo, Y el que habla mentiras no escapará.
531
19:6 Muchos buscan el favor del generoso, Y cada uno es amigo del hombre que da.
532
19:7 Todos los hermanos del pobre le aborrecen; ¡Cuánto más sus amigos se alejarán de él! Buscará la palabra, y no la hallará.
533
19:8 El que posee entendimiento ama su alma; El que guarda la inteligencia hallará el bien.
534
19:9 El testigo falso no quedará sin castigo, y el que habla mentiras perecerá.
535
19:10 No conviene al necio el deleite; ¡cuánto menos al siervo ser señor de los príncipes!
536
19:11 La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa.
537
19:12 Como rugido de cachorro de león es la ira del rey, Y su favor como el rocío sobre la hierba.
538
19:13 Dolor es para su padre el hijo necio, y gotera continua las contiendas de la mujer.
539
19:14 La casa y las riquezas son herencia de los padres; mas de Jehová la mujer prudente.
540
19:15 La pereza hace caer en profundo sueño, y el alma negligente padecerá hambre.
541
19:16 El que guarda el mandamiento guarda su alma; mas el que menosprecia sus caminos morirá.
542
19:17 A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.
543
19:18 Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo.
544
19:19 El de grande ira llevará la pena; y si usa de violencias, añadirá nuevos males.
545
19:20 Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez.
546
19:21 Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá.
547
19:22 Contentamiento es a los hombres hacer misericordia; pero mejor es el pobre que el mentiroso.
548
19:23 El temor de Jehová es para vida, Y con él vivirá lleno de reposo el hombre; No será visitado de mal.
549
19:24 El perezoso mete su mano en el plato, y ni aun a su boca la llevará.
550
19:25 Hiere al escarnecedor, y el simple se hará avisado; y corrigiendo al entendido, entenderá ciencia.
551
19:26 El que roba a su padre y ahuyenta a su madre, es hijo que causa vergüenza y acarrea oprobio.
552
19:27 Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas que te hacen divagar de las razones de sabiduría.
553
19:28 El testigo perverso se burlará del juicio, y la boca de los impíos encubrirá la iniquidad.
554
19:29 Preparados están juicios para los escarnecedores, y azotes para las espaldas de los necios.
555
20:1 El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, y cualquiera que por ellos yerra no es sabio.
556
20:2 Como rugido de cachorro de león es el terror del rey; el que lo enfurece peca contra sí mismo.
557
20:3 Honra es del hombre dejar la contienda; mas todo insensato se envolverá en ella.
558
20:4 El perezoso no ara a causa del invierno; pedirá, pues, en la siega, y no hallará.
559
20:5 Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; mas el hombre entendido lo alcanzará.
560
20:6 Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?
561
20:7 Camina en su integridad el justo; Sus hijos son dichosos después de él.
562
20:8 El rey que se sienta en el trono de juicio, Con su mirar disipa todo mal.
563
20:9 ¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?
564
20:10 Pesa falsa y medida falsa, ambas cosas son abominación a Jehová.
565
20:11 Aun el muchacho es conocido por sus hechos, Si su conducta fuere limpia y recta.
566
20:12 El oído que oye, y el ojo que ve, ambas cosas igualmente ha hecho Jehová.
567
20:13 No ames el sueño, para que no te empobrezcas; abre tus ojos, y te saciarás de pan.
568
20:14 El que compra dice: Malo es, malo es; mas cuando se aparta, se alaba.
569
20:15 Hay oro y multitud de piedras preciosas; mas los labios prudentes son joya preciosa.
570
20:16 Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño, y toma prenda del que sale fiador por los extraños.
571
20:17 Sabroso es al hombre el pan de mentira; Pero después su boca será llena de cascajo.
572
20:18 Los pensamientos con el consejo se ordenan; y con dirección sabia se hace la guerra.
573
20:19 El que anda en chismes descubre el secreto; no te entremetas, pues, con el suelto de lengua.
574
20:20 Al que maldice a su padre o a su madre, Se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa.
575
20:21 Los bienes que se adquieren de prisa al principio, no serán al final bendecidos.
576
20:22 No digas: Yo me vengaré; espera a Jehová, y él te salvará.
577
20:23 Abominación son a Jehová las pesas falsas, y la balanza falsa no es buena.
578
20:24 De Jehová son los pasos del hombre; ¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino?
579
20:25 Lazo es al hombre hacer apresuradamente voto de consagración, Y después de hacerlo, reflexionar.
580
20:26 El rey sabio avienta a los impíos, y sobre ellos hace rodar la rueda.
581
20:27 Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón.
582
20:28 Misericordia y verdad guardan al rey, Y con clemencia se sustenta su trono.
583
20:29 La gloria de los jóvenes es su fuerza, y la hermosura de los ancianos es su vejez.
584
20:30 Los azotes que hieren son medicina para el malo, Y el castigo purifica el corazón.
585
21:1 Como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová; a todo lo que quiere lo inclina.
586
21:2 Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.
587
21:3 Hacer justicia y juicio es a Jehová Más agradable que sacrificio.
588
21:4 Altivez de ojos, y orgullo de corazón, y pensamiento de impíos, son pecado.
589
21:5 Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.
590
21:6 Amontonar tesoros con lengua mentirosa es aliento fugaz de aquellos que buscan la muerte.
591
21:7 La rapiña de los impíos los destruirá, por cuanto no quisieron hacer juicio.
592
21:8 El camino del hombre perverso es torcido y extraño; Mas los hechos del limpio son rectos.
593
21:9 Mejor es vivir en un rincón del terrado que con mujer rencillosa en casa espaciosa.
594
21:10 El alma del impío desea el mal; Su prójimo no halla favor en sus ojos.
595
21:11 Cuando el escarnecedor es castigado, el simple se hace sabio; y cuando se le amonesta al sabio, aprende ciencia.
596
21:12 Considera el justo la casa del impío, cómo los impíos son trastornados por el mal.
597
21:13 El que cierra su oído al clamor del pobre, También él clamará, y no será oído.
598
21:14 La dádiva en secreto calma el furor, y el don en el seno, la fuerte ira.
599
21:15 Alegría es para el justo el hacer juicio; mas destrucción a los que hacen iniquidad.
600
21:16 El hombre que se aparta del camino de la sabiduría vendrá a parar en la compañía de los muertos.
601
21:17 Hombre necesitado será el que ama el deleite, y el que ama el vino y los ungüentos no se enriquecerá.
602
21:18 Rescate del justo es el impío, y por los rectos, el prevaricador.
603
21:19 Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda.
604
21:20 Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato todo lo disipa.
605
21:21 El que sigue la justicia y la misericordia hallará la vida, la justicia y la honra.
606
21:22 Tomó el sabio la ciudad de los fuertes, y derribó la fuerza en que ella confiaba.
607
21:23 El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias.
608
21:24 Escarnecedor es el nombre del soberbio y presuntuoso que obra en la insolencia de su presunción.
609
21:25 El deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar.
610
21:26 Hay quien todo el día codicia; pero el justo da, y no detiene su mano.
611
21:27 El sacrificio de los impíos es abominación; ¡Cuánto más ofreciéndolo con maldad!
612
21:28 El testigo mentiroso perecerá; Mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho.
613
21:29 El hombre impío endurece su rostro; Mas el recto ordena sus caminos.
614
21:30 No hay sabiduría, ni inteligencia, ni consejo, contra Jehová.
615
21:31 El caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria.
616
22:1 De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro.
617
22:2 El rico y el pobre se encuentran; a ambos los hizo Jehová.
618
22:3 El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y reciben el daño.
619
22:4 Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.
620
22:5 Espinos y lazos hay en el camino del perverso; el que guarda su alma se alejará de ellos.
621
22:6 Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
622
22:7 El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta.
623
22:8 El que sembrare iniquidad, iniquidad segará, Y la vara de su insolencia se quebrará.
624
22:9 El ojo misericordioso será bendito, Porque dio de su pan al indigente.
625
22:10 Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda, y cesará el pleito y la afrenta.
626
22:11 El que ama la limpieza de corazón, Por la gracia de sus labios tendrá la amistad del rey.
627
22:12 Los ojos de Jehová velan por la ciencia; Mas él trastorna las cosas de los prevaricadores.
628
22:13 Dice el perezoso: El león está fuera; seré muerto en la calle.
629
22:14 Fosa profunda es la boca de la mujer extraña; aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá en ella.
630
22:15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la alejará de él.
631
22:16 El que oprime al pobre para aumentar sus ganancias, o que da al rico, ciertamente se empobrecerá.
632
22:17 Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios, y aplica tu corazón a mi sabiduría.
633
22:18 Porque es cosa deliciosa, si las guardares dentro de ti; si juntamente se afirmaren sobre tus labios.
634
22:19 Para que tu confianza sea en Jehová, te las he hecho saber hoy a ti también.
635
22:20 ¿No te he escrito tres veces en consejos y en ciencia.
636
22:21 Para hacerte saber la certidumbre de las palabras de verdad, a fin de que vuelvas a llevar palabras de verdad a los que te enviaron?
637
22:22 No robes al pobre, porque es pobre, ni quebrantes en la puerta al afligido.
638
22:23 Porque Jehová juzgará la causa de ellos, y despojará el alma de aquellos que los despojaren.
639
22:24 No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos.
640
22:25 No sea que aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma.
641
22:26 No seas de aquellos que se comprometen, ni de los que salen por fiadores de deudas.
642
22:27 Si no tuvieres para pagar, ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?
643
22:28 No traspases los linderos antiguos que pusieron tus padres.
644
22:29 ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; no estará delante de los de baja condición.
645
23:1 Cuando te sientes a comer con algún señor, Considera bien lo que está delante de ti.
646
23:2 Y pon cuchillo a tu garganta, Si tienes gran apetito.
647
23:3 No codicies sus manjares delicados, Porque es pan engañoso.
648
23:4 No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste.
649
23:5 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo.
650
23:6 No comas pan con el avaro, Ni codicies sus manjares.
651
23:7 Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; mas su corazón no está contigo.
652
23:8 Vomitarás la parte que comiste, y perderás tus suaves palabras.
653
23:9 No hables a oídos del necio, Porque menospreciará la prudencia de tus razones.
654
23:10 No traspases el lindero antiguo, ni entres en la heredad de los huérfanos.
655
23:11 Porque el defensor de ellos es el Fuerte, el cual juzgará la causa de ellos contra ti.
656
23:12 Aplica tu corazón a la enseñanza, y tus oídos a las palabras de sabiduría.
657
23:13 No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá.
658
23:14 Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol.
659
23:15 Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, también a mí se me alegrará el corazón.
660
23:16 Mis entrañas también se alegrarán cuando tus labios hablaren cosas rectas.
661
23:17 No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo.
662
23:18 Porque ciertamente hay fin, y tu esperanza no será cortada.
663
23:19 Oye, hijo mío, y sé sabio, Y endereza tu corazón al camino.
664
23:20 No estés con los bebedores de vino, ni con los comedores de carne.
665
23:21 Porque el bebedor y el comilón empobrecerán, y el sueño hará vestir vestidos rotos.
666
23:22 Oye a tu padre, a aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
667
23:23 Compra la verdad, y no la vendas; la sabiduría, la enseñanza y la inteligencia.
668
23:24 Mucho se alegrará el padre del justo, Y el que engendra sabio se gozará con él.
669
23:25 Alégrense tu padre y tu madre, y gócese la que te dio a luz.
670
23:26 Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.
671
23:27 Porque abismo profundo es la ramera, Y pozo angosto la extraña.
672
23:28 También ella, como robador, acecha, Y multiplica entre los hombres los prevaricadores.
673
23:29 ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos?
674
23:30 Para los que se detienen mucho en el vino, Para los que van buscando la mistura.
675
23:31 No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente.
676
23:32 Mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor.
677
23:33 Tus ojos mirarán cosas extrañas, Y tu corazón hablará perversidades.
678
23:34 Serás como el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero.
679
23:35 Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; me azotaron, mas no lo sentí; cuando despertare, aún lo volveré a buscar.
680
24:1 No tengas envidia de los hombres malos, Ni desees estar con ellos.
681
24:2 Porque su corazón piensa en robar, e iniquidad hablan sus labios.
682
24:3 Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará.
683
24:4 Y con ciencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable.
684
24:5 El hombre sabio es fuerte, y de pujante vigor el hombre docto.
685
24:6 Porque con ingenio harás la guerra, y en la multitud de consejeros está la victoria.
686
24:7 Alta está para el insensato la sabiduría; En la puerta no abrirá él su boca.
687
24:8 Al que piensa hacer el mal, le llamarán hombre de malos pensamientos.
688
24:9 El pensamiento del necio es pecado, y abominación a los hombres el escarnecedor.
689
24:10 Si fueres flojo en el día de trabajo, Tu fuerza será reducida.
690
24:11 Libra a los que son llevados a la muerte; Salva a los que están en peligro de muerte.
691
24:12 Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos ¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, y dará al hombre según sus obras.
692
24:13 Come, hijo mío, de la miel, porque es buena, y el panal es dulce a tu paladar.
693
24:14 Así será a tu alma el conocimiento de la sabiduría; si la hallares tendrás recompensa, y al fin tu esperanza no será cortada.
694
24:15 Oh impío, no aceches la tienda del justo, no saquees su cámara.
695
24:16 Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; mas los impíos caerán en el mal.
696
24:17 Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, y cuando tropezare, no se alegre tu corazón.
697
24:18 No sea que Jehová lo mire, y le desagrade, Y aparte de sobre él su enojo.
698
24:19 No te entremetas con los malignos, ni tengas envidia de los impíos.
699
24:20 Porque para el malo no habrá buen fin, y la lámpara de los impíos será apagada.
700
24:21 Teme a Jehová, hijo mío, y al rey; No te entremetas con los veleidosos.
701
24:22 Porque su quebrantamiento vendrá de repente; Y el quebrantamiento de ambos, ¿quién lo comprende?
702
24:23 También estos son dichos de los sabios: Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno.
703
24:24 El que dijere al malo: Justo eres, los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones.
704
24:25 Mas los que lo reprendieren tendrán felicidad, y sobre ellos vendrá gran bendición.
705
24:26 Besados serán los labios del que responde palabras rectas.
706
24:27 Prepara tus labores fuera, y disponlas en tus campos, y después edificarás tu casa.
707
24:28 No seas sin causa testigo contra tu prójimo, y no lisonjees con tus labios.
708
24:29 No digas: Como me hizo, así le haré; Daré el pago al hombre según su obra.
709
24:30 Pasé junto al campo del hombre perezoso, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento.
710
24:31 Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, ortigas habían ya cubierto su faz, y su cerca de piedra estaba ya destruida.
711
24:32 Miré, y lo puse en mi corazón; lo vi, y tomé consejo.
712
24:33 Un poco de sueño, cabeceando otro poco, Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir.
713
24:34 Así vendrá como caminante tu necesidad, y tu pobreza como hombre armado.
714
25:1 También estos son proverbios de Salomón, los cuales copiaron los varones de Ezequías, rey de Judá.
715
25:2 Gloria de Dios es encubrir un asunto; pero honra del rey es escudriñarlo.
716
25:3 Para la altura de los cielos, y para la profundidad de la tierra, y para el corazón de los reyes, no hay investigación.
717
25:4 Quita las escorias de la plata, Y saldrá alhaja al fundidor.
718
25:5 Aparta al impío de la presencia del rey, Y su trono se afirmará en justicia.
719
25:6 No te alabes delante del rey, ni estés en el lugar de los grandes.
720
25:7 Porque mejor es que se te diga: Sube acá, y no que seas humillado delante del príncipe a quien han mirado tus ojos.
721
25:8 No entres apresuradamente en pleito, no sea que no sepas qué hacer al fin, después que tu prójimo te haya avergonzado.
722
25:9 Trata tu causa con tu compañero, Y no descubras el secreto a otro.
723
25:10 No sea que te deshonre el que lo oyere, y tu infamia no pueda repararse.
724
25:11 Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene.
725
25:12 Como zarcillo de oro y joyel de oro fino es el que reprende al sabio que tiene oído dócil.
726
25:13 Como frío de nieve en tiempo de la siega, Así es el mensajero fiel a los que lo envían, Pues al alma de su señor da refrigerio.
727
25:14 Como nubes y vientos sin lluvia, así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad.
728
25:15 Con larga paciencia se aplaca el príncipe, y la lengua blanda quebranta los huesos.
729
25:16 ¿Hallaste miel? Come lo que te basta, no sea que hastiado de ella la vomites.
730
25:17 Detén tu pie de la casa de tu vecino, no sea que hastiado de ti te aborrezca.
731
25:18 Martillo y cuchillo y saeta aguda Es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio.
732
25:19 Como diente roto y pie descoyuntado es la confianza en el prevaricador en tiempo de angustia.
733
25:20 El que canta canciones al corazón afligido es como el que quita la ropa en tiempo de frío, o el que sobre el jabón echa vinagre.
734
25:21 Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua.
735
25:22 Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará.
736
25:23 El viento del norte ahuyenta la lluvia, Y el rostro airado la lengua detractora.
737
25:24 Mejor es estar en un rincón del terrado, que con mujer rencillosa en casa espaciosa.
738
25:25 Como el agua fría al alma sedienta, así son las buenas nuevas de lejanas tierras.
739
25:26 Como fuente turbia y manantial corrompido, es el justo que cae delante del impío.
740
25:27 Comer mucha miel no es bueno, Ni el buscar la propia gloria es gloria.
741
25:28 Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.
742
26:1 Como no conviene la nieve en el verano, ni la lluvia en la siega, Así no conviene al necio la honra.
743
26:2 Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa.
744
26:3 El látigo para el caballo, el cabestro para el asno, y la vara para la espalda del necio.
745
26:4 Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, para que no seas tú también como él.
746
26:5 Responde al necio como merece su necedad, para que no se estime sabio en su propia opinión.
747
26:6 Como el que se corta los pies y bebe su daño, así es el que envía recado por mano de un necio.
748
26:7 Las piernas del cojo penden inútiles; así es el proverbio en la boca del necio.
749
26:8 Como quien liga la piedra en la honda, así hace el que da honra al necio.
750
26:9 Espinas hincadas en mano del embriagado, Tal es el proverbio en la boca de los necios.
751
26:10 Como arquero que a todos hiere, Es el que toma a sueldo insensatos y vagabundos.
752
26:11 Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad.
753
26:12 ¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él.
754
26:13 Dice el perezoso: El león está en el camino; el león está en las calles.
755
26:14 Como la puerta gira sobre sus quicios, Así el perezoso se vuelve en su cama.
756
26:15 Mete el perezoso su mano en el plato; se cansa de llevarla a su boca.
757
26:16 En su propia opinión el perezoso es más sabio que siete que sepan aconsejar.
758
26:17 El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno es como el que toma al perro por las orejas.
759
26:18 Como el que enloquece, y echa llamas y saetas y muerte.
760
26:19 Tal es el hombre que engaña a su amigo, y dice: Ciertamente lo hice por broma.
761
26:20 Sin leña se apaga el fuego, Y donde no hay chismoso, cesa la contienda.
762
26:21 El carbón para brasas, y la leña para el fuego; y el hombre rencilloso para encender contienda.
763
26:22 Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas.
764
26:23 Como escoria de plata echada sobre el tiesto son los labios lisonjeros y el corazón malo.
765
26:24 El que odia disimula con sus labios; Mas en su interior maquina engaño.
766
26:25 Cuando hablare amigablemente, no le creas; porque siete abominaciones hay en su corazón.
767
26:26 Aunque su odio se cubra con disimulo, su maldad será descubierta en la congregación.
768
26:27 El que cava foso caerá en él; y al que revuelve la piedra, sobre él le volverá.
769
26:28 La lengua falsa atormenta al que ha lastimado, Y la boca lisonjera hace resbalar.
770
27:1 No te jactes del día de mañana; Porque no sabes qué dará de sí el día.
771
27:2 Alábete el extraño, y no tu propia boca; El ajeno, y no los labios tuyos.
772
27:3 Pesada es la piedra, y la arena pesa; mas la ira del necio es más pesada que ambas.
773
27:4 Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?
774
27:5 Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto.
775
27:6 Fieles son las heridas del que ama; Pero importunos los besos del que aborrece.
776
27:7 El hombre saciado desprecia el panal de miel; Pero al hambriento todo lo amargo es dulce.
777
27:8 Cual ave que se va de su nido, tal es el hombre que se va de su lugar.
778
27:9 El ungüento y el perfume alegran el corazón, y el cordial consejo del amigo, al hombre.
779
27:10 No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu padre; Ni vayas a la casa de tu hermano en el día de tu aflicción. Mejor es el vecino cerca que el hermano lejos.
780
27:11 Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, y tendré qué responder al que me agravie.
781
27:12 El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y llevan el daño.
782
27:13 Quítale su ropa al que salió fiador por el extraño; y al que fía a la extraña, tómale prenda.
783
27:14 El que bendice a su amigo en alta voz, madrugando de mañana, por maldición se le contará.
784
27:15 Gotera continua en tiempo de lluvia y la mujer rencillosa, son semejantes.
785
27:16 Pretender contenerla es como refrenar el viento, o sujetar el aceite en la mano derecha.
786
27:17 Hierro con hierro se aguza; y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
787
27:18 Quien cuida la higuera comerá su fruto, Y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra.
788
27:19 Como en el agua el rostro corresponde al rostro, Así el corazón del hombre al del hombre.
789
27:20 El Seol y el Abadón nunca se sacian; así los ojos del hombre nunca están satisfechos.
790
27:21 El crisol prueba la plata, y la hornaza el oro, y al hombre la boca del que lo alaba.
791
27:22 Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo majados con el pisón, No se apartará de él su necedad.
792
27:23 Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, Y mira con cuidado por tus rebaños.
793
27:24 Porque las riquezas no duran para siempre; ¿Y será la corona para perpetuas generaciones?
794
27:25 Saldrá la grama, aparecerá la hierba, y se segarán las hierbas de los montes.
795
27:26 Los corderos son para tus vestidos, y los cabritos para el precio del campo.
796
27:27 Y abundancia de leche de las cabras para tu mantenimiento, para mantenimiento de tu casa, y para sustento de tus criadas.
797
28:1 Huye el impío sin que nadie lo persiga; Mas el justo está confiado como un león.
798
28:2 Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos; mas por el hombre entendido y sabio permanece estable.
799
28:3 El hombre pobre y robador de los pobres es como lluvia torrencial que deja sin pan.
800
28:4 Los que dejan la ley alaban a los impíos; mas los que la guardan contenderán con ellos.
801
28:5 Los hombres malos no entienden el juicio; mas los que buscan a Jehová entienden todas las cosas.
802
28:6 Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos y rico.
803
28:7 El que guarda la ley es hijo prudente; Mas el que es compañero de glotones avergüenza a su padre.
804
28:8 El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, Para aquel que se compadece de los pobres las aumenta.
805
28:9 El que aparta su oído para no oír la ley, su oración también es abominable.
806
28:10 El que hace errar a los rectos por el mal camino, él caerá en su misma fosa; Mas los perfectos heredarán el bien.
807
28:11 El hombre rico es sabio en su propia opinión; mas el pobre entendido lo escudriña.
808
28:12 Cuando los justos se alegran, grande es la gloria; Mas cuando se levantan los impíos, tienen que esconderse los hombres.
809
28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
810
28:14 Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal.
811
28:15 León rugiente y oso hambriento es el príncipe impío sobre el pueblo pobre.
812
28:16 El príncipe falto de entendimiento multiplicará la extorsión; Mas el que aborrece la avaricia prolongará sus días.
813
28:17 El hombre cargado de la sangre de alguno huirá hasta el sepulcro, y nadie le detendrá.
814
28:18 El que en integridad camina será salvo; Mas el de perversos caminos caerá en alguno.
815
28:19 El que labra su tierra se saciará de pan; Mas el que sigue a los ociosos se llenará de pobreza.
816
28:20 El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones; Mas el que se apresura a enriquecerse no será sin culpa.
817
28:21 Hacer acepción de personas no es bueno; Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre.
818
28:22 Se apresura a ser rico el avaro, Y no sabe que le ha de venir pobreza.
819
28:23 El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia Que el que lisonjea con la lengua.
820
28:24 El que roba a su padre o a su madre, y dice que no es maldad, Compañero es del hombre destruidor.
821
28:25 El altivo de ánimo suscita contiendas; Mas el que confía en Jehová prosperará.
822
28:26 El que confía en su propio corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría será librado.
823
28:27 El que da al pobre no tendrá pobreza; Mas el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones.
824
28:28 Cuando los impíos son levantados se esconde el hombre; Mas cuando perecen, los justos se multiplican.
825
29:1 El hombre que reprendido endurece la cerviz, De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina.
826
29:2 Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; Mas cuando domina el impío, el pueblo gime.
827
29:3 El hombre que ama la sabiduría alegra a su padre; Mas el que frecuenta rameras perderá los bienes.
828
29:4 El rey con el juicio afirma la tierra; Mas el que exige presentes la destruye.
829
29:5 El hombre que lisonjea a su prójimo, Red tiende delante de sus pasos.
830
29:6 En la transgresión del hombre malo hay lazo; Mas el justo cantará y se alegrará.
831
29:7 Conoce el justo la causa de los pobres; Mas el impío no entiende sabiduría.
832
29:8 Los hombres escarnecedores ponen la ciudad en llamas; Mas los sabios apartan la ira.
833
29:9 Si el hombre sabio contendiere con el necio, Que se enoje o que se ría, no tendrá reposo.
834
29:10 Los hombres sanguinarios aborrecen al perfecto, Mas los rectos buscan su contentamiento.
835
29:11 El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega.
836
29:12 Si un gobernante atiende la palabra mentirosa, Todos sus servidores serán impíos.
837
29:13 El pobre y el usurero se encuentran; Jehová alumbra los ojos de ambos.
838
29:14 Del rey que juzga con verdad a los pobres, El trono será firme para siempre.
839
29:15 La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre.
840
29:16 Cuando los impíos son muchos, mucha es la transgresión; Mas los justos verán la ruina de ellos.
841
29:17 Corrige a tu hijo, y te dará descanso, Y dará alegría a tu alma.
842
29:18 Sin profecía el pueblo se desenfrena; Mas el que guarda la ley es bienaventurado.
843
29:19 El siervo no se corrige con palabras; Porque entiende, mas no hace caso.
844
29:20 ¿Has visto hombre ligero en sus palabras? Más esperanza hay del necio que de él.
845
29:21 El siervo mimado desde la niñez por su amo, A la postre será su heredero.
846
29:22 El hombre iracundo levanta contiendas, Y el furioso muchas veces peca.
847
29:23 La soberbia del hombre le abate; Pero al humilde de espíritu sustenta la honra.
848
29:24 El cómplice del ladrón aborrece su propia alma; Pues oye la imprecación y no dice nada.
849
29:25 El temor del hombre pondrá lazo; Mas el que confía en Jehová será exaltado.
850
29:26 Muchos buscan el favor del príncipe; Mas de Jehová viene el juicio de cada uno.
851
29:27 Abominación es a los justos el hombre inicuo; Y abominación es al impío el de caminos rectos.
852
30:1 Palabras de Agur, hijo de Jaqué; la profecía que dijo el varón a Itiel, a Itiel y a Ucal.
853
30:2 Ciertamente más rudo soy yo que ninguno, Ni tengo entendimiento de hombre.
854
30:3 Yo ni aprendí sabiduría, Ni conozco la ciencia del Santo.
855
30:4 ¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?
856
30:5 Toda palabra de Dios es limpia; Él es escudo a los que en él esperan.
857
30:6 No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, Y seas hallado mentiroso.
858
30:7 Dos cosas te he demandado; no me las niegues antes que muera.
859
30:8 Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario.
860
30:9 No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.
861
30:10 No acuses al siervo ante su señor, No sea que te maldiga, y lleves el castigo.
862
30:11 Hay generación que maldice a su padre Y a su madre no bendice.
863
30:12 Hay generación limpia en su propia opinión, Si bien no se ha limpiado de su inmundicia.
864
30:13 Hay generación cuyos ojos son altivos Y cuyos párpados están levantados en alto.
865
30:14 Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, Para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de entre los hombres.
866
30:15 La sanguijuela tiene dos hijas que dicen: ¡Dame! ¡dame! Tres cosas hay que nunca se sacian; Aun la cuarta nunca dice: ¡Basta!
867
30:16 El Seol, la matriz estéril, La tierra que no se sacia de aguas, Y el fuego que jamás dice: ¡Basta!
868
30:17 El ojo que escarnece a su padre y menosprecia la enseñanza de la madre, los cuervos de la cañada lo saquen, y lo devoren los hijos del águila.
869
30:18 Tres cosas me son ocultas; Aun tampoco sé la cuarta.
870
30:19 El rastro del águila en el aire; El rastro de la culebra sobre la peña; El rastro de la nave en medio del mar; Y el rastro del hombre en la doncella.
871
30:20 El proceder de la mujer adúltera es así: Come, y limpia su boca y dice: No he hecho maldad.
872
30:21 Por tres cosas se alborota la tierra, Y la cuarta ella no puede sufrir.
873
30:22 Por el siervo cuando reina; Por el necio cuando se sacia de pan.
874
30:23 Por la mujer odiada cuando se casa; Y por la sierva cuando hereda a su señora.
875
30:24 Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, Y las mismas son más sabias que los sabios.
876
30:25 Las hormigas, pueblo no fuerte, y en el verano preparan su comida.
877
30:26 Los conejos, pueblo nada esforzado, Y ponen su casa en la piedra.
878
30:27 Las langostas, que no tienen rey, Y salen todas por cuadrillas.
879
30:28 La araña que atrapas con la mano, Y está en palacios de rey.
880
30:29 Tres cosas hay de hermoso andar, Y la cuarta pasea muy bien.
881
30:30 El león, fuerte entre todos los animales, Que no vuelve atrás por nada.
882
30:31 El ceñido de lomos; asimismo el macho cabrío; Y el rey, a quien nadie resiste.
883
30:32 Si neciamente has procurado enaltecerte, O si has pensado hacer mal, Pon el dedo sobre tu boca.
884
30:33 Ciertamente el que bate la leche sacará mantequilla, Y el que recio se suena las narices sacará sangre; Y el que provoca la ira causará contienda.
885
31:1 Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.
886
31:2 ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre? ¿Y qué, hijo de mis deseos?
887
31:3 No des a las mujeres tu fuerza, Ni tus caminos a lo que destruye a los reyes.
888
31:4 No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, Ni de los príncipes la sidra.
889
31:5 No sea que bebiendo olviden la ley, Y perviertan el derecho de todos los afligidos.
890
31:6 Dad la sidra al desfallecido, y el vino a los de amargado ánimo.
891
31:7 Beban, y olvídense de su necesidad, y de su miseria no se acuerden más.
892
31:8 Abre tu boca por el mudo en el juicio de todos los desvalidos.
893
31:9 Abre tu boca, juzga con justicia, Y defiende la causa del pobre y del menesteroso.
894
31:10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
895
31:11 El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.
896
31:12 Le da ella bien y no mal, Todos los días de su vida.
897
31:13 Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.
898
31:14 Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos.
899
31:15 Se levanta aun de noche y da comida a su familia y ración a sus criadas.
900
31:16 Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos.
901
31:17 Ciñe de fuerza sus lomos, y esfuerza sus brazos.
902
31:18 Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.
903
31:19 Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.
904
31:20 Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.
905
31:21 No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.
906
31:22 Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido.
907
31:23 Su marido es conocido en las puertas, Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.
908
31:24 Hace telas, y vende, y da cintas al mercader.
909
31:25 Fuerza y honor son su vestidura; y se ríe de lo por venir.
910
31:26 Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua.
911
31:27 Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde.
912
31:28 Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba.
913
31:29 Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas.
914
31:30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, esa será alabada.
915
31:31 Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.
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Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15
Capítulo 16
Capítulo 17
Capítulo 18
Capítulo 19
Capítulo 20
Capítulo 21
Capítulo 22
Capítulo 23
Capítulo 24
Capítulo 25
Capítulo 26
Capítulo 27
Capítulo 28
Capítulo 29
Capítulo 30
Capítulo 31
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